¿Cómo exhibo mi producto? De la vitrina física a la virtual

 

 Cuando vendemos de forma física, hay aspectos de la experiencia de compra que naturalmente damos por sentado. Esto ocurre porque los artículos que ofrecemos están materialmente al alcance del cliente y sus sentidos, dicho en otras palabras: Lo que se ve es lo que es. Sin embargo en el mundo virtual el cliente no cuenta con el universo de estímulos sensoriales que completan la percepción del producto. Por lo tanto, es un desafío propio del vendedor el proporcionar los "sucedáneos" para que la experiencia de compra sea lo más atractiva posible.

Entender esto que parece ser tan obvio y evidente es la clave para dar con la forma correcta de mostrar un producto. Hacer el ejercicio de preguntarse cuáles serían las cualidades materiales que me gustaría apreciar si fuera yo el comprador. Qué preguntas me surgirían si no pudiera tocarlo, ver su composición, apreciar su terminación, su peso. Cuáles serían mis reservas frente al producto. Esto es, anticiparnos a las necesidades del cliente y desde ahí crear una propuesta de exhibición que ponga en valor mi producto, que lo haga brillar. 

Francisca Escobar, fundadora de The Kickass Company, una empresa que crea y asesora e-commerce,  señala que esta tarea es particularmente desafiante en el rubro de la moda y ejemplifica con un negocio de zapatos: 

"El error más grande que se comete es mostrar una sola foto por producto. Deben mostrarse al menos seis fotos: por delante, por ambos lados, por atrás, en perspectiva y la mejor de todas ¿Cómo se ve el zapato puesto?" Asegura que el dueño de la zapatería vio cómo la tasa de conversión dio un giro positivo en 180º al poner una foto del producto en uso.

Si bien la forma de exhibir dependerá siempre de la naturaleza del artículo, ya que no es lo mismo exponer comida, vestuario o tecnología, ser generosos con las imágenes siempre reportará beneficios. Eso sí, no hay nada más desalentador como cliente que encontrarnos con fotografías pixeladas, mal iluminadas, mal encuadradas, etc. Una mala foto puede ser peor publicidad que la falta de ésta.

Mal que mal, aquello que siempre habrá que cuidar con recelo en el e commerce es lo visual, ya que el único sentido estimulado por la pantalla en la vista.